¿No eras tú, entonces, la que parecías ser?, ¿no eras aquella a la que estuve observando durante los días de mi vida? Yo, que con los ojos marrones te creía, resultó que azules eran y, pensando que morena eras, rubia te viste.
¿Qué es esto?, ¿viví engañado todo este tiempo?, ¿enfrente mío estabas y no podía verte?, gran enigma y, aún y viéndote cada día, no supe verte. Resultó estar en mi interior, como cambiaste ese color tan drásticamente, rubia, morena, ojos marrones, ojos azules... ya no sé.
¿Será posible este amor?... no, este tampoco será posible, ¿por qué?, pues por su forma de ser, su forma de mirarme, su estilo de vida. No podría estar con migo aunque quisiera, no por el simple hecho de ser yo, sino por lo que sus amigas pensarían. ¿y qué?, pues que eso influye demasiado en la vida de las personas hoy en día. Una chica no estará contigo si no eres bien reconocido ante sus amigas.
¿Nunca lo podré conseguir?... Sí. Algún día lo conseguiré y, cuando ese día llegue, me sentiré mal por todas aquellas personas a las que amé, ya que al verme con otra sentirán aquello que un día yo sentí, esa sensación de creer que esa persona lo está pasando mejor. Se arrepentirán por aquella oportunidad que dejaron pasar y, cuando ese día llegue, no habrá marcha atrás.
Hay trenes que solo pasan una vez en la vida... y nunca más vuelven a llegar...
Sânctus Aquilare

Escribe un comentario